expr:class='"loading" + data:blog.mobileClass'>

Bienvenido a la surrealidad.

02 enero, 2015

"Fríos que queman."

El poder corrompe.
El no poder anula.

El querer impulsa.
El no querer entristece.

Porque el esperar desespera,
pero el no esperar también.

Porque a veces, poseer y carecer suele significar -paradójicamente- lo mismo.
Porque hay cánones en los que nos hundimos, agujeros que nosotros mismos cavamos, salidas que nunca encontramos por miedo a lo desconocido.
Porque hay batallas que es mejor perder, silencios que es mejor romper y miradas que hay que luchar.
Porque hay cadenas que forjamos nosotros mismos, caminando sin movernos -eslabón a eslabón- sin darnos cuenta de la monotonía, sin poder criticar, obviando la realidad.
Porque existe la felicidad momentánea, la alegría de los momentos, la felicidad que convertimos en meta, la felicidad como estilo de vida y luego está la felicidad que te define -la que no se puede definir-.
Porque hay lluvias que no se ven, lluvias que son interiores.

Así me siento yo.
Lluevo.
Por dentro.
Sin nubes ni agua.
Dicen que hace más frío cuánto más despejado está.
Fríos que queman.
Y yo, sin agua y sin nubes y con todo este espacio, a veces ardo.
LRL.